Tristes guerras, si no es amor la empresa.

Tristes, tristes.

Tristes armas si no son la palabra

Tristes, tristes...

Tristes hombres , si no mueren de amor

Tristes, tristes....

Miguel Hernández



sábado, 8 de noviembre de 2008


Como si llegaran a buen puerto mis ansias,
como si hubiera donde hacerse fuerte,
como si hubiera por fin destino para mis pasos,
como si encontrara mi verdad primera,

como traerse al hoy cada mañana,
como un suspiro profundo y quedo,
como un dolor de muelas aliviado,

como lo imposible por fin hecho,
como si alguien de veras me quisiera,
como si al fin un buen poema me saliera…
una oración.

Como si la arena cantara en el desierto
los cantos de sirena del mar Muerto,
como si para crecer sobraran las escaleras,
como si escribiera un ciego un libro abierto.

Ven a poblar el zócalo de ojos,
siembra de migas de pan caliente
mis canas de alcanfor adolescente.

Ponle al sordo voz y alas al cojo,
bendice nuestro arroz, nuestro minuto,
como si no fuéramos cómplices del luto…
del corazón.

2 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Como si tus versos me llamaran llego inclinando mis rodillas para decirte con mis brazos abierto eres todo...

bellos poema...

me lo llevo conmigo, un abrazo lleno de ternura

Roberto Esmoris Lara dijo...

Trataré de orar como un Sabina frente al médano. Sé que los pájaros recorren estos cielos en un solo aleteo...bien podrían dejarte mi mensaje, amiga marplatense en serranías...siempre te quiero.

Besos, che (con mate y pucho)

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