Tristes guerras, si no es amor la empresa.

Tristes, tristes.

Tristes armas si no son la palabra

Tristes, tristes...

Tristes hombres , si no mueren de amor

Tristes, tristes....

Miguel Hernández



viernes, 31 de octubre de 2008


3 comentarios:

Roberto Esmoris Lara dijo...

Hola mi amiga-mujer-diosa...prodigiosa blasfemia...escándalo de luz del mar y de las sierras.

Un beso desde este mar
REJ

Adolfo Payés dijo...

Saludos me gustó mucho el vídeo está precioso...

saludos es la primera visita que hago por tu espacio y espero no se la última, pues para hacer mis visitas cotidianas te enlace en mis blogs para visitarte más seguido...

saludos un abrazo fraterno

Celia Rivera Gutierrez dijo...

Ana Gabriela.
Es la segunda vez que veo y escucho esta poesía. Y Creo que Benedetti no esta muy lejos de la verdad al comparar a la mujer con Dios (¿que blasfemia verdad? no lo creo) creo que la mujer tiene mucho de Dios, es cocreadora con él, a través de ella la vida humana germina y le ayuda a Dios a perpetuar la especie humana, y por supuesto el hombre la busca como a Diosas para ayudar a este hermosa labor y recrear la vida. (¿Estoy blasfemando? espero que no)
Hermosas tus selecciones para editar en tu blog
Saludos